Diario Bonusvera

Guía práctica del Circuito Nocturno Spa: cómo aprovechar las doce estaciones

Publicado recientemente Lectura de cinco minutos Redacción Bonusvera
El Circuito Nocturno Spa se ha convertido en el servicio más solicitado de Bonusvera después de las suites, y aun así mucha gente entra sin saber muy bien por dónde empezar. Después de observar a más de tres mil huéspedes durante los últimos dos años, hemos aprendido qué recorrido funciona mejor y cuáles son los errores que se repiten. Esta guía recoge lo que solemos explicar en la recepción nocturna cuando alguien nos pide una recomendación personalizada antes de entrar. El primer consejo es no intentar hacer las doce estaciones seguidas. El cuerpo necesita pausas y el circuito está diseñado precisamente para eso: hay zonas de descanso intercaladas entre las estaciones calientes y las frías, y conviene usarlas. Recomendamos empezar por la piscina termal principal, quedarse entre quince y veinte minutos, y pasar después al baño turco aromatizado. Ahí no más de doce minutos, siempre con la cabeza fuera del vapor si la persona no está acostumbrada. Después, una ducha rápida y un descanso de diez minutos en las hamacas térmicas antes de entrar a la sala de hielo, que es la estación que más respeto da a los que vienen por primera vez. Otro error habitual es cenar antes de pasar por el circuito. La cena vegana tardía está pensada como cierre, no como preparación. Si alguien llega con el estómago lleno, nota pesadez en las estaciones de calor y termina abandonando antes de tiempo. Lo que funciona mejor es cenar algo ligero antes de venir al hotel, hacer el circuito completo con calma y reservar la cena vegana para la una y media o las dos de la madrugada, cuando el cuerpo ya está relajado y apetece comer sin prisa. El salón acristalado tiene vistas interiores al jardín y es un sitio perfecto para esa última hora de la noche. El masaje lunar, por último, funciona mejor al final que al principio. Muchos huéspedes lo reservan al entrar y luego se arrepienten porque el cuerpo todavía no está preparado. Nosotros recomendamos hacerlo a partir de la una, después de haber pasado por al menos seis estaciones y tras una ducha caliente. Los cincuenta minutos con aceite de almendra templado y cuencos tibetanos de fondo son el cierre perfecto, y el huésped sale del gabinete con la sensación exacta de que la noche ha cumplido su función. Si tienes cualquier duda durante el recorrido, los terapeutas están repartidos por las estaciones y siempre puedes preguntarles sin compromiso: prefieren mil veces que preguntes a que aguantes algo que no te sienta bien.

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